Trabajaban sin permiso de extracción: la tragedia de Cerredo destapa un posible escándalo minero que costó cinco vidas

Trabajaban sin permiso de extracción: la tragedia de Cerredo destapa un posible escándalo minero que costó cinco vidas

Asturias y León lloran a los cinco mineros fallecidos mientras la justicia investiga si murieron por una extracción ilegal de carbón en una mina clausurada desde 2018. Blue Solving, la empresa responsable, operaba bajo permisos limitados que no incluían actividad extractiva. Las familias exigen justicia. Los funerales, multitudinarios. El dolor, profundo. Y las preguntas, insoportables.

 

En el corazón de la montaña asturiana, una explosión de gas grisú segó la vida de cinco trabajadores en la mina de Cerredo. El accidente, el más grave de la minería asturiana en tres décadas, ha destapado un posible escándalo de dimensiones inquietantes: según han confirmado varias fuentes institucionales, la empresa Blue Solving no tenía autorización para extraer carbón. Solo contaba con permisos para la investigación y retirada de material residual.

Pero las evidencias apuntan a otra realidad. En el nivel 3 de la mina —zona donde se produjo la explosión— los trabajadores habrían estado realizando actividades propias de una extracción activa. La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, lo ha dejado claro: “No había permiso alguno de explotación”. ¿Cómo es posible entonces que se estuviera trabajando a esa profundidad, con herramientas de corte y en condiciones que solo tienen sentido si se extrae carbón?

LA CRONOLOGÍA DE UN DESASTRE ANUNCIADO

El lunes, poco después de las 9:30 de la mañana, una violenta explosión sacudió el interior de la mina de Cerredo. En cuestión de segundos, cinco hombres —cuatro de Villablino y uno de Torre del Bierzo— quedaron atrapados en el nivel más profundo. Sus nombres ya son conocidos y repetidos en el Bierzo con dolor: David Álvarez Álvarez, Rubén Souto Díaz, Jorge Carro Morán, Amadeo Bernabé Castelao e Iván Radio.

Otros cuatro mineros lograron sobrevivir, aunque con heridas de diversa gravedad. Dos de ellos fueron trasladados al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde continúan ingresados. Los otros dos se encuentran en centros sanitarios de León y Ponferrada. Todos están estables dentro de la gravedad, pero el pronóstico se mantiene reservado.

¿UNA MINA FANTASMA?

La mina de Cerredo fue clausurada oficialmente en 2018. Blue Solving obtuvo en 2024 una licencia limitada para realizar “labores de limpieza, investigación y retirada de materiales”. Sin embargo, sindicatos, exmineros y familiares de los fallecidos sospechan que se estaban extrayendo toneladas de carbón sin ningún tipo de control ni autorización.

“Estaban sacando carbón. Lo sabíamos todos. Llevaban tiempo haciéndolo. Y nadie decía nada”, denuncia un antiguo trabajador de la zona, que pide anonimato por miedo a represalias. La pregunta que se repite entre la comunidad minera de Asturias y León es demoledora: ¿cómo ha podido producirse un accidente mortal en una mina que no tenía permiso para explotar nada?

EL DOLOR QUE UNE DOS REGIONES

Los cinco mineros fallecidos fueron despedidos este martes entre lágrimas, flores, silencios y rabia. En Villablino, el polideportivo se convirtió en improvisada capilla ardiente para acoger a los vecinos de la comarca de Laciana, que acudieron por cientos a velar a cuatro de los fallecidos. La despedida de David Álvarez, en Torre del Bierzo, fue igual de multitudinaria.

El obispo de León presidió las misas fúnebres, mientras familiares, amigos y vecinos rompían a llorar ante los féretros. “No es justo. Esto no puede quedar así”, decía una mujer con la voz rota en la iglesia de Villablino.

Autoridades como la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el presidente del Principado, Adrián Barbón, asistieron a las ceremonias. Se decretaron dos días de luto oficial tanto en Asturias como en Castilla y León. Las banderas ondean a media asta. Las calles de los pueblos mineros están en silencio. Y en cada casa, se repite la misma pregunta: ¿por qué?

INVESTIGACIÓN JUDICIAL ABIERTA

El juzgado de Cangas del Narcea ha abierto diligencias para investigar el caso. La Policía Judicial de la Guardia Civil ha tomado muestras en el interior de la mina y ha solicitado toda la documentación a Blue Solving. Entre los puntos clave de la investigación: saber si la empresa tenía conocimiento de los riesgos, si ocultó información a las autoridades, y si hubo negligencia en las condiciones de seguridad.

Las primeras hipótesis apuntan a una explosión por acumulación de gas metano (grisú), que habría detonado en un ambiente sin ventilación adecuada ni sensores activos. Exmineros denuncian que en el nivel donde se produjo el accidente no había medidores activos de grisú. “¿Dónde estaban los grisómetros? ¿Dónde los protocolos de seguridad?”, claman los sindicatos.

EL ESCÁNDALO EMPIEZA A TOMAR FORMA

Todo apunta a que los mineros fallecidos trabajaban en una actividad ilegal, amparados por una empresa que, presuntamente, violó su licencia de manera flagrante. Si se confirma esta tesis, estaríamos ante una tragedia que no solo podía haberse evitado, sino que nunca debió haber ocurrido.

La Fiscalía no descarta abrir una investigación penal contra los responsables de Blue Solving. El propio Principado de Asturias ha anunciado que, si se demuestra que se extrajo carbón sin permiso, se personará como acusación particular.

UN SILENCIO QUE RETUMBA EN LA MONTAÑA

Las familias han pedido respeto, pero también justicia. “Nuestros hijos no pueden haber muerto por una chapuza o una ilegalidad”, declaró uno de los padres. En los pueblos mineros de Asturias y León se respira un ambiente de duelo, pero también de desconfianza. El recuerdo de los antiguos desastres, las promesas incumplidas, y la decadencia de una minería que se resiste a desaparecer han vuelto a escena.

Y esta vez, el precio ha sido insoportable.

Desde Cerredo, con el polvo aún en el aire y las lágrimas en los ojos, la montaña asturiana grita: nunca más.

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