Asturias da un paso firme y valiente hacia la protección integral de la infancia y la adolescencia con la puesta en marcha de una ambiciosa hoja de ruta que marcará el rumbo hasta 2030: la Estrategia Asturiana para la Promoción de Derechos y Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia. Impulsada por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, esta iniciativa nace con un propósito claro y urgente: prevenir, visibilizar y erradicar cualquier forma de agresión que sufran niños, niñas y adolescentes en el Principado.
Con un enfoque innovador, integral y profundamente humano, el nuevo documento busca convertirse en una herramienta real y efectiva para que Asturias garantice, en palabras de la consejera Marta del Arco, “el derecho de todos los menores a una vida libre de violencia, en condiciones de justicia, equidad y felicidad”.
Una estrategia para cambiar la historia de miles de menores
La nueva estrategia, que se elaborará a lo largo de los próximos meses y se presentará oficialmente en septiembre, toma como base la Ley de Protección de la Infancia Frente a la Violencia aprobada en 2021, así como la Estrategia Estatal de Derechos de la Infancia y la Adolescencia. Pero no se limita a replicar marcos legislativos: su objetivo es traducir los derechos en acciones concretas y cotidianas, con impacto real en la vida de los más jóvenes.
El documento incluirá medidas, objetivos y protocolos de intervención para que administraciones, centros educativos, servicios sociales, sanitarios, judiciales y cuerpos de seguridad trabajen de forma coordinada en un mismo propósito: tejer una red de buen trato, seguridad y reparación para la infancia.
“Queremos que todos los niños y niñas de Asturias, especialmente quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, puedan desarrollar su potencial en entornos seguros, libres de miedo y con oportunidades para ser felices”, ha subrayado la consejera.
Cuatro pilares estratégicos y decenas de voces implicadas
El Observatorio de la Infancia y la Adolescencia del Principado será el encargado de coordinar los cuatro grupos de trabajo transversales que ya están constituidos y que darán forma a esta estrategia. Cada grupo abordará un área clave:
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Conocimiento y análisis de la realidad de la violencia en la infancia en Asturias.
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Promoción del buen trato y cultura de tolerancia cero frente a cualquier tipo de agresión.
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Creación y refuerzo de entornos seguros donde conviven niños, niñas y adolescentes.
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Atención especializada y multidisciplinar a menores que hayan sufrido o ejercido violencia.
Estos grupos están integrados por personal técnico de diversas consejerías (Derechos Sociales, Presidencia, Educación y Ordenación del Territorio), así como por profesionales del ámbito infantil, entidades sociales, Fiscalía de Menores, colegios profesionales (educadores, psicólogos, trabajadores sociales), fuerzas y cuerpos de seguridad, y órganos de participación como el Consejo Autonómico de Participación Infantil y Adolescente.
Datos, formación y sensibilización: herramientas para romper el silencio
Uno de los objetivos fundamentales será unificar y transparentar la recogida de datos sobre violencia infantil, en coordinación con el Registro del Ministerio de Juventud e Infancia, para lograr un diagnóstico certero que oriente las políticas públicas. Este sistema recogerá información procedente de servicios sociales, sanitarios, educativos, judiciales y cuerpos de seguridad.
Además, la estrategia apostará por la formación continua de profesionales, la creación de protocolos de detección precoz, y acciones de sensibilización dirigidas a familias, asociaciones y ciudadanía en general. Todo ello con una idea central: cambiar la percepción social de la violencia contra la infancia y erradicar el silencio y la indiferencia.
“Tenemos que sacar la violencia del ámbito privado y construir una cultura del buen trato. Esta estrategia será una guía común para prevenir, detectar y reparar los daños causados, y para que todas las instituciones trabajen unidas en la misma dirección”, ha resumido la consejera.
Cifras que interpelan: una realidad que no puede seguir oculta
En Asturias viven 128.000 menores de edad, de los cuales 626 estaban tutelados en 2023 por el Principado por haber sufrido distintas formas de violencia: abandono emocional o físico, maltrato psicológico, agresión sexual, negligencia o violencia prenatal. Cifras que reflejan una realidad dura y persistente que no puede normalizarse ni ocultarse.
Con esta nueva estrategia, el Principado lanza un mensaje alto y claro: la infancia no se toca. Y cuando se vulnera su bienestar, toda la sociedad tiene la obligación de actuar. El camino hacia una Asturias más justa, igualitaria y protectora empieza con cada gesto, cada mirada y cada decisión que ponga a los niños y niñas en el centro.