Recetas de una abuela asturiana: Buñuelos de viento (dulces, suaves y con sabor a infancia de la güena)

Recetas de una abuela asturiana: Buñuelos de viento (dulces, suaves y con sabor a infancia de la güena)

¡Fíu, fíu, qué cosa rica traigo hoy! Si te pasas por casa esta tarde, el olor a canela y azúcar ya te avisa desde el portal. Y es que toquen o no les fiestes, en esta cocina los buñuelos de viento son palabra mayor.
Aprendí a facerlos de la güela Rufina, que siempre decía que hay que mezclar con cariño, y freír con paciencia. ¡Y tenía razón, la muy sabionda!

Ingredientes (pa una bandejina hermosa):

  • 125 ml de agua

  • 125 ml de leche entera

  • 100 g de mantequilla

  • 150 g de harina de trigo (la de siempre, sin inventos)

  • 4 huevos grandes

  • 1 pizca de sal

  • 1 cucharadita de azúcar

  • Aceite de girasol (pa freír, que no quede con sabor fuerte)

  • Azúcar glas o normal pa espolvorear

  • (Opcional) Una chispa de canela o ralladura de limón pa darle alegría

Paso a paso, como lo hice yo esta mañana:

  1. Pon a calentar en un cazuelo el agua, la leche, la mantequilla, el azúcar y la pizquina de sal. Cuando veas que la mantequilla se funde y el líquido burbullea, ¡al ataque!

  2. Retira del fuego y echa la harina de golpe. Remueve sin miedo con cuchara de madera hasta que no veas ni un grumo. Vuelve a poner al fuego suave y sigue removiendo hasta que la masa se despegue de las paredes como si tuviera vida propia.

  3. Deja templar un poco (que no queme, pero que no enfríe del todo). Luego añade los huevos uno a uno, batiendo bien cada vez. Al principio parece que se corta, pero ya verás cómo la masa queda brillante y cremosa, como una bechamel juguetona.

  4. Calienta aceite en sartén honda. Cuando esté caliente pero sin humear, ve echando la masa con dos cucharillas: un pegotín por cucharada. Ellos solos dan la vuelta cuando están a gusto. Si no lo hacen, ayúdales tú con la espumadera.

  5. Fríelos en tandas pequeñas, pa que no se enfríe el aceite. Sácalos cuando estén bien doradinos, escúrrelos en papel y rebózalos en azúcar (con un poco de canela si eres golosón).

Truquinos de abuela:

  • Si los quieres rellenar de crema pastelera, nata o chocolate, haz un cortín con tijeras y mete el relleno con manga pastelera.

  • Tómalos calentinos, recién hechos, que es cuando están de escándalo. Aunque fríos… ¡tampoco quedan ni uno!

Recuerdos de mi niñez

Cuando los hacía la güela Rufina, nos teníamos que esconder pa no comelos antes de que acabara la tanda. Ponía un trapo sobre la mesa y los iba montando como si fuera un castillete. Aquello era una torre de tentaciones. ¡Y ay del que tocara uno antes de tiempo…!

Que los disfrutes, estés donde estés

Prepara estos buñuelos, compártelos con quien tengas cerca y si vives fuera de Asturias… hazlos como si tuvieras a la güela al lado diciéndote "remueve, remueve, que aún quedan grumos".

Con todo mi cariño,

 


La Abuela Balbina 

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