Realizada el 27 de marzo de 2025, con visitas de diversa índole, celebración de la Asamblea General y la Comida de Exaltación nº 88.
Atendiendo la invitación cursada del Ayuntamiento de Santo Adriano, a través de su alcaldesa Elvira Menéndez, el Círculo Gastronómico de los Quesos Asturianos ha visitado el municipio con la realización de diferentes visitas y la celebración de la Asamblea General del año 2024 y la Comida de Exaltación número 88 el jueves 27 de marzo de 2025, coincidiendo con el día internacional del Queso.
El amplio programa de actividades comenzó en el área de aparcamiento de Santo Adriano de Tuñón, donde eran esperado por parte de los miembros de la corporación y Jesús Fernández, director de La Ponte Eco museo, que ejerció de guía en las visitas de la mañana. La primera se cursó al “ABRIGO DE SANTULLANO”, descubierto oficialmente en noviembre de 1994, que alberga un importante conjunto de grabados del Paleolítico Superior con más de 25.000 años de antigüedad, considerado único en Europa. Compuesto un conjunto de unas treinta figuras zoomorfas, principalmente bisontes, ciervas y cabras, y signos aspeados, englobado en los denominados “santuarios exteriores”.
De vuelta al pueblo donde se visitó la iglesia de Santo Adriano de Tuñón, una de las joyas más desconocidas del arte prerrománico asturiano. Edificada en el año 891 por Alfonso III y su esposa Jimena, templo de planta rectangular con tres naves separadas, que sufrió varias remodelaciones, una en 1108 según consta en lápida ubicada en nave central, y cuatro más en el siglo XX. De su construcción primigenia se conserva importantes pinturas murales parciales en el ábside central y diversas piezas como ventanas y otros elementos de mampostería, perfectamente visibles en su exterior.
Ya en la capital sandrenina, Villanueva, en el salón de plenos del consistorio se celebró la Asamblea General del ejercicio 2024. Continuando el programa con la comida de hermandad de círculianos, concejales e invitados en la cercana taberna Tramunde. Que al ser cuarto jueves de mes, en ella se hizo la habitual mensual de Exaltación, la número ochenta y ocho de la historia del colectivo.
En la que se exalto al queso noruego Ekte Geistot, que se degusto solo y un menú para acompañarlo compuesto por cuatro platos, dos de ellos con el queso como ingrediente.
Varias eran las visitas programadas para la tarde. Primeramente un paseo por el pueblo y sus diferentes barrios, que permitieron visualizar parte de la gran riqueza etnográfica de hórreos y paneras con los que cuenta. Pasar por delante de la capilla del Carmen, del edificio consistorial y transitar por su puente medieval sobre el río Trubia, de tipología romano de arco de medio punto y perfil de doble vertiente, para cambiar de barrio y concluir en la iglesia parroquial de San Romano.
Datada de finales del siglo XII y principios del XIII, de estilo arquitectónico, estilístico y simbólico románico. De una sola nave, ábside semicircular y cubierta de bóveda de cañón, presidida por la imagen del santo bajo cuya advocación se encuentra, con unas interesantes pinturas murales a su espalda en el ábside del siglo XVI de estilo gótico.
En la otra vera del río Trubia, en el lateral izquierdo de la carretera que comunica Oviedo con los valles del Oso, se encuentra la villa tecnológica y centro de empresas El Sabil, con más de 1000 metros cuadrados útiles con diferentes espacios, donde se realizarían las tres últimas visitas a emprendedores allí ubicados.
Primeramente a SMA Asturiana Food & Drinks, S.L. empresa artesanal elaboradora de una gama de seis productos de Hidromiel, con diferentes características, comercializada con la marca “Zángana”, explicada por uno de sus propietarios, Sergio.
El obrador sin gluten “Verna”, es otra de las empresas allí alojadas. Creada por los madrileños Verónica y Nacho, allí elaboran panes elaboradoras con diferentes tipos de harina, aptos para celiacos, veganos e intolerantes a la lactosa, que complementan con unas pastas en misma línea productiva, como bien explicó Verónica.
Visitas que concluyeron en el espacio en el que se encuentra La Ponte-Ecomuseú, empresa social que comenzó su andadura en el año 2011 con el fin de reivindicar y poner en valor el patrimonio de Santo Adriano. Que desarrolla actividades de investigación, ciencia, innovación, experimentación y divulgación, así como talleres, itinerarios didácticos y visitas interpretativas al rico patrimonio, como las que realizaron a los círculianos.
Estupendo y diferente día el vivido en el pequeño concejo, el cuarto por la cola de los 78 existentes en el Principado de Asturias, tanto por extensión -22,60 kilómetros cuadrados- como en población -297 habitantes-, dividido en las parroquias de Villanueva, Castañedo, Lavares y Tuñón, pero tremendamente rico en patrimonio de diversa índole y en hospitalidad.
AUTOR: Luis Javier Del Valle Vega.
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