Último juicio contra López de Uralde y miembros de Greenpeace que actuaron en la cumbre de Copenhague

Último juicio contra López de Uralde y miembros de Greenpeace que actuaron en la cumbre de Copenhague

El próximo viernes 19 de agosto tendrá lugar el último juicio contra los activistas que lograron entrar la noche del 17 de diciembre de 2009 en el palacio de Christiansborg, en la cena de gala a la que asistían más de un centenar de líderes mundiales presentes en la Cumbre del Clima de Copenhague.  Los tres activistas de Greenpeace consiguieron acceder al palacio real haciéndose pasar por "Jefe de Estado de la Madre Tierra", su "esposa", y un "escolta de seguridad", y les permitieron el acceso en todos los controles de seguridad que tuvieron que pasar. Una vez dentro mostraron dos pancartas en las que se podía leer: Los políticos hablan, los líderes actúan.

Finalmente, la Fiscalía danesa acusó a once activistas de Greenpeace de diversas nacionalidades, de los cargos de allanamiento de morada, falsificación de documentos y suplantación de funcionario público. Estos cargos se agravaron porque la Fiscalía añadió un cargo adicional: haber cometido un delito contra la Reina, anfitriona de la cena, cargo que no se empleaba en el país danés desde 1934.

El pasado 20 de junio los once acusados fueron interrogados por el fiscal y sus abogados sobre los motivos que les llevaron a realizar la protesta. Todos ellos reconocieron su participación en los hechos y la justificaron por la urgencia de actuar frente al fracaso que se avecinaba en la cumbre climática de Copenhague.  En el primer juicio el fiscal no solicitó ninguna pena para los acusados; presentó el caso y las evidencias confiscadas. El juicio finalizará en una segunda sesión este viernes.

Los once activistas se exponen a duras penas de cárcel, así como a multas cuya cuantía está aún por determinar. La oficina de Greenpeace en los países nórdicos (Greenpeace Nordic) también está incluida en los cargos.

Hay que recordar que, tras ser detenidos, Juan López de Uralde, director de Greenpeace España en aquellos momentos, junto con Nora Christiansen, Christian Schmutz y Joris Thijssen pasaron 20 días en la cárcel, todas las navidades de 2009, por el mero hecho de reclamar pacíficamente a los líderes mundiales que estuvieran a la altura de las circunstancias en un momento histórico.
Por el cargo de allanamiento, la pena podría suponer seis meses de cárcel ampliables a un año por el agravante de la presencia de la Reina; por la falsificación de documento público, la pena máxima sería de dos años; y la suplantación supondría una multa cuya cuantía está por determinar.

Han pasado más dos años desde la cumbre de Copenhague en los que hemos batido récords en emisiones de CO2 y en deshielo del Ártico. Han sido años de aumento de las temperaturas y de proliferación de fenómenos meteorológicos extremos o de grandes sequías. Por el clima, pero también por la economía, un centenar de grandes empresas europeas y economistas del prestigio de Nicholas Stern se han unido al llamamiento para que la UE asuma mayores compromisos en la lucha por el clima.

“El mensaje está claro: el cambio climático es un problema grave al que hay que poner solución urgentemente. Ante esta realidad, lo más estratégico no parece encarcelar al mensajero, entre otras cosas porque cada vez somos más y en las cárceles europeas no hay espacio para todos”, ha declarado Miren Gutiérrez, Directora de Greenpeace España.

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